“Tōhoku Girls. Kokeshi dolls from Japan” en el SieboldHuis Japan Museum.

Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.
Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.


En la actualidad, las expresiones artísticas generadas desde la tradición han devenido en un cierto desprecio generado principalmente desde las élites del mundo del arte. Sin embargo, el Siebolhuis Japan Museum en Holanda navega contracorriente y honra la tradición abriendo sus puertas a las centenarias muñecas Kokeshi del Japón.


Para el elitista mundo del arte donde las grandes sumas de negocio se generan a partir de la creación de mitologías estéticas ligadas a expresiones artísticas etiquetadas como de “vanguardia”, mismo lugar donde los conceptualismos vacíos y efímeros llevan la balanza a su favor, así como los llamados ejecutores del arte contemporáneo que han reducido su obra a textos de protesta sin ningún valor, pero que enaltecidos por las élites curatoriales se les ha brindado la bandera de grandes artistas y hoy colman los museos con su carencia de obra. Para este elitista mundo del arte, la razón estética de la obra se ha moldeado para favorecer las intenciones artísticas de los por ellos favorecidos.


En este mundo contemporáneo del arte la estética ha sido separada deliberadamente de la estética de lo artesanal. A lo hecho por manos calificadas pero que procede de ámbitos no citadinos o vinculado a grupos vulnerables o pueblos originarios se les delega el nombre de artesanos y no artistas. Sus obras no son consideradas arte sino artesanías. No se les considera obras estéticamente logradas sino mas bien se les llama bonitas. Hay un desprecio a calificar como obras de arte a aquello que no se gesta desde la órbita de las élites de la “Academia”.


El arte es un oficio y el que mejor lo ejerza es el que debe ser llamado artista. Los japoneses de la tradición artística, por ejemplo, nunca han separado la visión de lo bello de lo que el arte representa en sí mismo. Para ellos el arte se sumerge en su génesis en esa búsqueda. El perfeccionamiento conlleva una misión por lo sublime. Su antigua elaboración de tejidos, cerámicas y hasta dulces son ejemplos de esta vocación.


Las muñecas de madera Kokeshi son situadas como uno de los juguetes que las niñas japonesas gustaban de utilizar mientras los masculinos de la familia se ocupaban del trabajo. Un juguete de madera construido similarmente a los que conocemos de México, una elaboración figurativa simplificada y decorada en sus detalles con pinturas que construyen las características deseadas. Las Kokeshi cuentan con una historia de 200 años en su elaboración iniciada en la prefectura de Miyagi, Japón. No obstante los años de tradición las elaboraciones del rostro en las figuras ya muestran los rastros de lo que será hoy día la cultura pop del kawaii japonés. 


La creación de las muñecas se ha extendido a lo largo del tiempo por toda la región de Tôhoku, región que comprende 6 prefecturas, y la cual ha tomado prestada y perfeccionado el desarrollo de estas minimalistas creaciones, los detalles en las muñecas comprenden la escenificación del rostro, los peinados y la vestimenta en kimonos tradicionales, cuyos sobrios detalles en rojos tonales impregnan de belleza la madera de sus hechuras. El SiebolHuis Japan Museum ha elegido alrededor de 300 figuras Kokeshi elaboradas en la montañosa región de Tôhoku para ser exhibidas este verano en sus instalaciones. La exposición estará abierta al público hasta el 3 de septiembre de 2017.



Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.
Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.

Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.
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Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.
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Japanese Kokeshi wood dolls - SiebolHuis Japan Museum.
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